
Las canteras de mármol de Carrara (https://www.cavedimarmocarrara.com/) se encuentran engastadas entre los Alpes Apuanos, a unos 100 km de mi casa. Famosísimas por su mármol preciado, exportan desde hace siglos estas piedras preciosas a todo el mundo. Más allá de su importancia comercial, las canteras guardan un encanto casi sobrenatural, escondido entre las cumbres de los Apuanos y asomado al mar Tirreno a la altura de Forte dei Marmi.
Al no haber estado nunca antes, aproveché la ocasión para retratar a Rebecca en este lugar inexplorado. La parte más aventurera y exigente de nuestro recorrido fue afrontar las carreteras de montaña, empinadas y peligrosas, todavía marcadas por desprendimientos recientes. Uno de los obstáculos más desalentadores fue un enorme socavón en el asfalto, causado por el desprendimiento de una roca, que nos cerró momentáneamente el paso. Por suerte conseguimos encontrar una ruta alternativa y continuamos la subida.
Superadas las primeras dificultades, nos encontramos inmersos en un paisaje casi metafísico. Los tonos otoñales de los árboles circundantes dejaban progresivamente paso al blanco, mientras la nieve empezaba a cubrirlo todo con su manto inmaculado. Este lienzo cándido se enriquecía con los matices variados de las distintas cuencas de extracción: las tonalidades del mármol brillaban y se movían bajo la luz del cielo gris, filtrada por una niebla tenue y suspendida.
Una cantera en particular, deslumbrante en su intensidad luminosa, nos quedó por desgracia inaccesible. Optamos entonces por un sitio de tintes más oscuros, engastado en un escenario impresionante. Mientras nos adentrábamos entre las rocas, filamentos de niebla se elevaban a nuestro alrededor, envolviendo las cumbres que se alzaban sobre nuestras cabezas. Aunque el viento helado nos empujaba a buscar refugio, pasamos horas inmersos en aquel paisaje magnético, capturando la imponencia de las placas de mármol, esculpidas verticalmente por vetas negras, y de las amplias terrazas artificiales asomadas a una naturaleza intacta.
Una experiencia realmente fuera de lo común.
Créditos:
Modelo: Rebecca De Michelis
Asistente: Alessio Bocelli

































